Esta obra es un
grotesco que mezcla la tragedia con la comedia y con ellas busca abordar temas
como la máscara social, la des humanización, la codicia, la oposición entre el
individuo y la masa, entre otros. A
continuación analizaremos y relacionaremos dichos temas con los personajes
secundarios de la obra.
Por un lado, tenemos
los personajes pertenecientes al pueblo de Güllen. Para empezar, estos
personajes son llamados por su rubro o por su posición en el pueblo (Maestro,
Alcalde, ciudadanos, etc.), lo que nos da la impresión de que sólo son
reconocidos por su aporte en el pueblo y como personas. Esto ocurre repetidas veces
en la obra y ocurre de diferentes formas. Podemos observar la deshumanización
cuando los mismos ciudadanos simulan ser árboles:
“Ciudadano Primero:
Somos abetos, pinos, hayas.
Ciudadano Segundo:
Somos abetos verde oscuro
Ciudadano tercero:
Musgo y liquen, densa hiedra.
Ciudadano Cuarto: Monte
bajo, guarida de zorros
Ciudadano Primero: Nubes
de paso, reclamos de aves.
Ciudadano Segundo:
Auténtica selva germánica.
Ciudadano Tercero:
Oronjas falsas, tímidos corzos.
Ciudadano Cuarto:
Susurro de ramas, viejos sueños.” (p. 35).
También se ve la oposición individuo-masa cuando el Maestro,
estando ebrio, le dice a Ill que lo van a matar y que busque ayuda:
“Quería ayudarlo,
pero me lo impidieron, y usted también se opuso. ¡Ay, Ill, qué raza de gente
somos! Esos ignominiosos mil millones nos abrasan el corazón. Arriba el ánimo,
hombre, luche por su vida, póngase en contacto con la prensa, no pierda usted
más tiempo”. (p. 103).
Sin embargo, cuando deja de estar ebrio, se pone del lado de
la masa, diciendo que todo es su culpa:
“Se me ha ido la
borrachera de un momento a otro. Tiene razón. Toda la razón. Usted es el
culpable de todo. Y ahora quisiera decirle algo, Alfred Ill, algo fundamental.
Van a matarlo (…) pero sé algo más todavía. Y es que yo participaré. “(p. 104).
Esto también ocurre con el pastor; mientras esta sólo con
Ill, le dice que huya porque lo van a matar:
“¡Huya! ¡Cristianos
y paganos, todos somos débiles! ¡Huya! La campana ha sonado en Güllen, la
campana de la traición. ¡Huya! No nos haga caer en la tentación quedándose.
Sin embargo, cuando se encuentra con los demás habitantes,
acepta la muerte de Ill y es complice de la misma:
“Pues nada, Ill, ha
llegado su hora difícil. “ (p. 128).
Por otro lado nos
encontramos con el séquito de Claire Zachanassian, si bien podemos hallar las
mismas características en este grupo que en el anterior, éstas se producen en
un contexto ligado a la venganza por parte de Claire y a la codicia por parte
del séquito donde, en el caso del mayordomo, éste es humillado al dejar su
cargo de juez y así trabajar para Claire:
“Así es. El juez
Hofer. Hace cuarenta y cinco años fui juez de primera instancia en Güllen y
luego pasé al tribunal de apelación de Kaffigen hasta que, ahora veinticinco
años, la señora Zachanassian me ofreció un puesto de mayordomo a un servicio y
yo acepté. Una carrera quizás algo extraña para un académico, pero los
honorarios ofrecidos eran tan fabulosos que…” (p. 45).
También podemos ver esto mismo en Koby y Loby:
“Pertenecemos a la
vieja dama, pertenecemos a la vieja dama. Ella nos llama Koby y Loby. “
Con estos ejemplos podemos demostrar la forma en la que el
dinero consigue que los personajes de la obra dejen de actuar como persona para
ser tratados como objetos al servicio de Claire, con el objetivo de obtener
parte de sus riquezas o, en el caso de los gánsters, para no ser ejecutados:
“Dos gánsters de Manhattan,
condenados a silla eléctrica en la cárcel de Sing-Sing. Por intercesión mía
fueron indultados y liberados para trabajar como cargadores de litera. Cada
indulto me costó un millón de dólares. La litera procede del Louvre y es un
regalo del presidente francés, un señor muy simpático, que es exactamente tal
como aparece en los periódicos. ¡Llevadme a la
ciudad, Roby y Toby!” (p. 31).
Por lo que podemos
decir que la obra aborda los diferentes temas del grotesco utilizando como
medio en los personajes secundarios. Estos personajes pasan por diferentes
situaciones en las que son obligados, por la codicia, a ridiculizarse, a actuar
como objetos y a traicionar sus principios morales, como es el caso del pueblo
entero, donde todos se ponen de acuerdo para matar a Ill.
Así es como
finalmente concluimos con que, si bien en la obra los temas son tratados de una
forma humorística y exagerada, deja mucho que pensar sobre cómo se ven estos
temas en la sociedad y la forma en la que reaccionamos a ellos.