A continuación se analizarán las diferencias entre la apariencia y la realidad en la obra, centrándose en Medea y Jasón, personajes fundamentales en el transcurso de la historia.
La oposición entre la realidad y la apariencia nace, en los personajes a partir de la necesidad de cumplir un objetivo, en el caso de Medea, ella aparenta frente a sus enemigos para llevar a cabo su venganza.
Si bien en un principio es Jasón quien aparenta estar enamorado de Medea por conveniencia, para luego abandonarla, es ella quien desarrolla la oposición realidad-apariencia a lo largo de la obra, disimulando ser débil ante sus enemigos y mostrándose tal cual es con quienes la apoyan en su propósito.
Podemos observar cómo, en un principio Medea habla con Jasón y muestra su verdadero ser, dejando salir toda su ira:
“…Te salvé, como saben cuántos helenos embarcaron contigo en la misma nave Argo, después de que te enviaran a domar a los toros […] te di luz de salvación. Y yo misma tras traicionar a mi padre y palacio, vine a la peliótide Yolco, contigo más que sabía; y maté a Pelias por medio de sus hijas del modo más doloroso de morir y destruí su casa toda. Y una vez recibido esto de nosotros, ¡oh el peor de los hombres!, nos has traicionado y adquiriste nuevos lechos, habiendo nacido nuevos hijos.”(P.64-65).
Para luego pretender ser una persona débil y así poder quedarse un día más en Corinto, utilizando argumentos como decir que no es peligrosa, que le es fiel a su patria y que sólo se preocupa por el bienestar de sus hijos para lograr convencer a Creonte:
“…Y tú en efecto me temes ¿Por qué sufres equivocado? […]¡Oh patria, cómo tengo gran remembranza de ti ahora![…]Permíteme permanecer este sólo día y hallar la solución en cuanto adónde partiremos al exilio, y además recursos para mis hijos, pues su padre no se preocupa en encontrar ninguna salida en bien de estos niños”.(P.55-56-57).
También en su segundo diálogo con Jasón, luego de lograr quedarse un día más, Medea dice haberse dejado llevar por la ira y que luego de haber reflexionado, se arrepiente de sus palabras:
“… yo razoné conmigo misma y reproché. ¡Infeliz! ¿Por qué enloquezco y soy hostil con aquellos que deliberan el bien y me hago odiosa ante los reyes de esta región y al esposo que realiza lo más conveniente para nosotros […] ahora, en efecto, te elogio y me parece que actúas prudentemente al tomar esta ganancia para nosotros, y yo he sido una insensata, puesto que era necesario intervenir en estas decisiones, colaborar, estar junto al lecho y alegrarme de la novia que se hace cargo de ti”(P.88-89).
Y por último, luego de tomar venganza, vuelve a mostrarse tal como es en su tercer y último diálogo con Jasón:
“… tu, tras deshonran mis lechos nupciales, no ibas a transcurrir una vida grata mofándote de mí. Ni la princesa, ni quien tras proponerte las bodas, Creonte, iban a expulsarme de esta región. Ante eso llámame, si quieres, no sólo leona, sino también Escila que habita la llanura tirrena. Pues como era necesario, he acertado en tu corazón.”(P.114).
En conclusión, podemos decir que lo que lleva a ambos personajes a aparentar en la obra es un objetivo que deben cumplir a toda costa. En el caso de Medea su objetivo es hacer que Jasón sienta lo mismo que sintió ella al ser abandonada y así completar su venganza, mientras que Jasón se aprovechó de que Medea estaba enamorada de él para cumplir su misión y luego casarse con la princesa.
Mejor, Lucas...
ResponderEliminarSin subir el ensayo de La visita...
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